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Entrevista a Abelardo en el periódico La Tribuna de Albacete, con motivo de la publicación de su primera novela histórica

Buenos días, Juan. Enhorabuena por la publicación de tu primera novela, ha debido ser un arduo trabajo, y bienvenido a Abengibre.net. Nos gustaría conocer algo más sobre tu obra y sobre tus recuerdos de Abengibre, ¿te importaría dedicar unos minutos a completar esta entrevista?

Para quienes no te conozcan, ¿tú de quién eres?

  • Soy hijo de Miguel de Miguelito (El Chato), y de la Isabel de la Benigna. Mis coetáneos del pueblo me conocen como Juan del Chato.

Háblanos de tu trabajo o profesión

  • Mi profesión es la de abogado; pronto cumpliré 30 años de ejercicio. He pasado por el Turno de Oficio y por todas las Jurisdicciones. En los últimos años me he centrado más en los procedimientos contencioso-administrativos y civiles (reclamaciones contra las Administraciones Públicas, asuntos de propiedades, familia, contratos, etc.) Mi despacho está en Albacete aunque intervengo en varias provincias y, desde siempre, en Madrid.

Háblanos de tu libro (cómo surgió la idea, qué significa para ti, cuál fue su finalidad, qué recoges en él, si está inspirado en nuestro pueblo…)

  • Realmente no puedo precisar cómo surgió en mí la idea de escribir esta novela. Al principio quería elaborar un relato que abarcara los primeros años de la posguerra civil española. Luego la idea inicial se fue ampliando y unos temas me llevaron a otros, hasta convertirse en lo que es. La finalidad era divertirme escribiendo e intentar adentrarme en el alma de la gente de campo. No pretendo hacer una novela histórica, aunque bien es cierto que el relato nos va dejando a lo largo del tiempo apuntes históricos, todos del siglo XX: la epidemia de gripe, las movilizaciones campesinas de la época de la Segunda República, la Guerra Civil, la llegada de la luz eléctrica al mundo rural, etc.Deliberadamente mantengo detalles de Abengibre; y algunos personajes, sus ocupaciones, el lenguaje empleado, etc., desprenden el sabor tradicional de nuestro pueblo. Creo que aunque la novela sea ficción, es imposible que su autor pueda desprenderse de sus vivencias.

    El Aire Solano, tan nuestro, lo presento como un personaje más. como un soplo sobre el pueblo y las vidas de sus gentes. Es el soplo del tiempo. Más que un fenómeno atmosférico constituye el nexo de unión entre las distintas partes y personajes del libro.

Naciste en Abengibre, pero vives en Albacete, ¿abengibreño o albaceteño?

  • Soy abengibreño y presumo de serlo. Vivimos muy bien en Albacete. Pero nunca he perdido el pueblo de vista, ni la relación con su gente.

Lo que más y lo que menos te gustaba del pueblo cuando eras pequeño.

  • Lo que más: La libertad de movimientos y la seguridad. La tranquilidad de estar entre los tuyos, de conocer a todos y que te conocieran.
  • Lo que menos: La escasez de libros, no había biblioteca y el viejo armario de la escuela de don José no daba para mucho. Pasé ganas de leer.

Lo que más y lo que menos te gusta del pueblo ahora.

  • Lo que más: Me sigue gustando lo mismo. Y el no necesitar reloj.
  • Lo que menos: Creo que no sabemos valorar lo que tenemos. Si otros pueblos tuvieran lo que nosotros, no les cogería un cañamón por el culo.

Anécdota que recuerdas con cariño o nostalgia.

  • Un paisano muy bromista en un burro queriendo pasar a la escuela de don Gabriel (o de don Félix). Año 1965/1966. Lo animaba diciendo ¡Arre Platero! ¡Arre Platero! (Muy poco tiempo después conseguí leer «Platero y yo». Me encantó).

Una palabra abengibreña.

  • Rodilla, en el sentido que la empleaba mi abuelo Juanique (como trapo para limpiar la mesa).

Una expresión abengibreña.

  • Tía goledora.

Una comida abengibreña.

  • Huevos fritos con pimientos y sardinas un día de vendimia.

Un dulce o postre abengibreño.

  • Las fritillas de mi madre.

Una fiesta o tradición abengibreña.

  • Jueves Lardero.

Un/a abengibreño/a al que admires o recuerdes con cariño.

  • El maestro don José, sin ninguna duda.

Un paraje o lugar de Abengibre o de sus alrededores.

  • Todos en los que nace el agua y cantan los colorines.

Un juego popular (infantil o actual) que te guste.

  • Infantil: El Tranco.
  • Actual: Los Treses (pero sin voces).

¿Destacarías algo de nuestro patrimonio histórico-artístico?

  • La vajilla ibérica. Vale la pena contemplarla en Madrid.

¿Algún cuento, leyenda o anécdota que recuerdes sobre Abengibre?
Todos los auténticos y verdaderos:
a.- A Don Quijote le dieron manta unos arrieros de Abengibre en una venta.
b.- Cuando Colón descubrió América, ya estaban allí unos de Abengibre cambiando pieles por cajas de cerillas.
c.- Cuando los astronautas llegaron a la Luna, se encontraron a unos de Abengibre vendiendo melones.

¿Conoces Abengibre.net? Cuéntanos lo que más y lo que menos te guste, lo que mejorarías y lo que echas en falta.

  • Si, la conozco. Me gusta todo.

¿A quién enviarías esta entrevista?

  • A Miguel García Cuenca e Isabel Montero López.

¿Quién te gustaría que contestara a esta entrevista?

  • Fray Ramón Cuenca Cuenca (el de la Rojilla). Creo que es el hombre más generoso de Abengibre.

Gracias por tu tiempo y por contestar tan amablemente a esta entrevista, espero verte pronto por el pueblo.

Nuestro paisano Juan García Montero, publica una novela en la que, sin duda, se traslucen ecos de nuestro pueblo: