Entradas

Érase una vez un pastorcillo muy joven, casi un niño, que se ganaba la vida yendo de aquí para allá con un gran rebaño de ovejas. Muchas veces, el pastor era tan pobre que tenía que alejarse mucho para dar de comer a los animales, atravesando cañadas y caminos.

Así, el pastorcillo se veía obligado a pasar muchas noches al raso, sin más cobijo que una manta que llevaba en su burrilla, y para no sentirse tan sólo hablaba con la luna hasta que se dormía.

Se creía muy valiente por dormir siempre solo fuera de su casa y noche tras noche, subido en una roca, desafiaba a la luna: «Luna ¿por qué no bajas?», «¡Luna, a que no te atreves a bajar!», «¿Es que no me oyes?»… y así una noche y otra y otra hasta que una de las veces… la luna bajó y… ¡Aummm! ¡Se lo comió con roca y todo!

Desde entonces, podemos ver al pastorcillo en las sombras de la luna, subido en una roca, con los brazos en alto…

Desde que era muy pequeña me ha gustado mirar a la luna, siempre me ha parecido que por muchas veces que la mires, nunca es igual y siempre te deslumbra. Ahora siempre me acuerdo de mi padre, a quien voy a echar de menos siempre…

La poca contaminación lumínica del pueblo y su emplazamiento, con lugares altos y oscuros en sus alrededores, hacen que sea un lugar ideal para contemplar la lluvia de estrellas, ¿os apetece conocer más sobre ellas? Gracias a José María Sánchez Martínez, Responsable Departamento de Astronomía del Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha, podemos saber todo sobre ellas, las Perseidas.

¿Por qué se producen las lluvias de meteoros?

La respuesta, en la mayoría de los casos, está relacionada con los cometas. Multitud de estos objetos giran alrededor del Sol. Son cuerpos rocosos con variedad de formas, todas ellas irregulares, y cuyo diámetro suele ser de unos pocos kilómetros. Sus órbitas son variadas y en muchos de los casos muy alargadas, pasando algunos de ellos, y de forma periódica, cerca del Sol y de la Tierra. En sus acercamientos a nuestra estrella, el calor que reciben de ella hace que su superficie, con elementos volátiles, se empiece a evaporar, lo que hace que se forme a su alrededor lo que podríamos considerar una atmósfera, la cual se extiende, llegando a adquirir una forma de cola, cuya dirección habitual va en dirección opuesta al Sol. En los casos de cometas que pasan de forma periódica cerca del Sol, los cometas van perdiendo parte de su masa y dejan a lo largo de su órbita un reguero de partículas.

Todo esto unido a que nuestro planeta, en su órbita anual alrededor del Sol, se cruza con la órbita de varios de estos cometas, hace que muchas de las partículas dejadas por lo cometas entren en contacto con la atmósfera terrestre y es el rozamiento de estas partículas con la atmósfera las que las vuelve incandescentes y a nuestra vista se revelan como destellos luminosos, a los cuales denominamos meteoros o de una forma más corriente “estrellas fugaces” (aunque como hemos descrito fugaces son, pero muy lejos de la realidad no son estrellas).  Este es el proceso que da lugar a las lluvias de meteoros.

¿Qué cometa es el causante de las Perseidas?

Como acabamos de explicar, en la mayoría de los casos, las lluvias de meteoros vienen asociadas al reguero de partículas dejadas por el paso periódico de algún cometa. Nos podríamos preguntar si con las Perseidas ocurre igual, y si es así, cual es el cometa progenitor de esta lluvia. La respuesta es, que al igual que la mayoría de las lluvias de meteoros, un cometa es el causante de la misma, en este caso el cometa Swift-Tuttle.

Este cometa fue descubierto el 16 de julio de 1862 por Lewis Swift y el 19 de julio de 1862 por Horace Tutlle, de ahí que su nombre rinda honor a sus dos descubridores, aunque formalmente recibe el nombre de 109P. La P en su nombre nos indica que es un cometa con una órbita periódica, en este caso de 133,28 años (la P se agrega a los cometas cuya órbita periódica está entre los 20 y 200 años). Su último acercamiento se produjo en 1992, con lo que no volverá a visitarnos hasta 2126. El tamaño del diámetro del núcleo de este cometa se estima que es de unos 26 km.

¿Qué actividad estimada tendrá este año las Perseidas?

En primer lugar, tenemos que decir que no todas las lluvias de meteoros tienen la misma actividad, alguna son muy activas, mientras que otras proporcionan muy pocos meteoros, haciendo que estas últimas sean muy poco interesantes para la observación. Cuando la densidad de partículas es alta la lluvia puede llegar a ser espectacular: se han llegado a registrar lluvias de hasta 100 meteoros por minuto, aunque tenemos  que recordar que nunca puede preverse con seguridad la intensidad que tendrá una lluvia.

Tenemos que señalar que todas las lluvias de meteoros tienen una singularidad propia y es que todos los trazos de la lluvia provienen del mismo punto del cielo, al cual se le da el nombre de radiante. Esta característica es la que da el nombre a la lluvia, siendo este el de la constelación en la que se encuentre el radiante. Por ejemplo, en las Perseidas, el radiante está situado en la parte norte de la constelación de Perseo. Algunas veces las lluvias de meteoros son conocidas con otro nombre, este es el caso que nos ocupa y que popularmente también se le llama “lágrimas de San Lorenzo”, debido a la cercanía del máximo de esta lluvia con esta festividad.

Las Perseidas se observan aproximadamente desde el 25 de julio hasta el 20 de agosto, si bien su mayor actividad se produce este año entre los días 10 al 15 de agosto. El máximo esperado es de 100 meteoros/h estimándose que tendrá gran actividad la madrugada del día 12, así como durante toda la noche del 12 al 13 de agosto. La Luna creciente se oculta pronto, por lo que no perjudica su visión.

¿Cómo y dónde se puede observar mejor una lluvia de meteoros?

Es muy importante, incluso diría imprescindible, para poder ver el máximo de meteoros desplazarse fuera del casco urbano, a un lugar que disfrute de un cielo oscuro. Luego la observación es muy sencilla. Basta con dirigir la mirada a unos 30º de distancia del radiante, que es por lo general donde el meteoro empieza a brillar. De vez en cuando se observará un trazo fugaz cruzando el cielo.

Los aficionados más avanzados se valen de un magnetófono donde registran datos tales como el brillo del trazo, el instante de tiempo en que apareció y su duración, color y trayectoria. Para que estas observaciones sean útiles hay que tener un buen conocimiento del cielo. Hay organizaciones que analizan conjuntamente los datos de muchos observadores, obteniéndose conclusiones sobre la lluvia.

Cuando realizamos una observación de una lluvia de meteoros, no todas las estrellas fugaces pertenecen necesariamente a una corriente meteórica. Existen en el Sistema Solar multitud de pequeños fragmentos cuyo origen no tiene porque ser de un cometa y que continua e impredeciblemente penetran en la atmósfera terrestre, lo que se traduce en meteoros esporádicos cuyo brillo, no obstante, puede llegar a ser muy notable.

Para observar meteoros conviene elegir noches oscuras sin Luna.

ÚLTIMA HORA PERSEIDAS 2013

Para este año se espera que la actividad de las Perseidas aumente entre las 13:15 U.T. del día 12 de agosto hasta las 01:45 U.T. del día 13 de agosto. Esperándose una tasa máxima de 100 meteoros/hora entre las 18:15 U.T. y las 20:45 U.T del día 12 de agosto.

Datos obtenidos de: International Meteor Organization «2013 Meteor Shower Calendar»

Autor: José María Sánchez Martínez, Responsable Departamento Astronomía del Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha

Enlaces: