Plato típico de la zona oriental de Castilla-La Mancha, elaborado con carne de caza y una torta ázima, que ya aparece citado en El Quijote

Cortar toda la carne en trozos, echarla en una sartén bien grande, salpimentarla y sofreírla. Cuando esté a medio sofreír, se añaden los ajos (sin pelar), el pimiento, las setas, los caracoles y el tomate, y se termina de sofreír.
Cuando todo esté dorado, echar el agua, hasta que sobresalga unos tres dedos por encima de la carne, añadir el laurel y la rama de romero, salar un poco (al gusto) y dejar cocer, más o menos unos 20 minutos a fuego lento, hasta que reduzca un poco.
La medida del agua debería ser aproximadamente: 2 partes de agua por 1 de gazpachos.
Una vez cocida todo, es el momento de añadir la torta de gazpachos troceada y se deja cocer unos 20 minutos hasta dejarlos según el gusto de los comensales, más duros o más blandos.

6 raciones
Consistente