En algunos sitios este plato se conoce como Gachas, así aparece citado, por ejemplo, en El Quijote. Para su elaboración, cada maestrillo tiene su librillo, como dice el refrán, y aquí os dejo la receta de mi madre. Espero que os guste...

Se sofríen las chichas (toda la carne), se retiran y, en ese mismo aceite, se sofríen los ajos enteros (sin pelar) y las patatas cortadas en láminas, como para freírlas al montón.
Mientras se fríen las patatas (más o menos 20 minutos), en una sartén a parte, se sofríe el tomate rallado.
Cuando estén fritas las patatas, se añade la harina y se le da una vuelta con la patata para que no saque sabor a masa.
Cuando se ha empapado el aceite con la harina, se echa el tomate y el pimentón y muy rápido, para evitar que se queme, se echa el agua y se remueve constantemente para que no salgan grumos.
Una vez bien mezclado todo, se pone a fuego medio/lento, y se sigue removiendo hasta que dé el aceite, es decir, que el aceite salga por encima de la mezcla.
Luego se aparta y se adorna con las chichas que hemos reservado al principio.
La almorta sale mejor y más sabrosa si se sofríe primero la carne y se utiliza ese aceite para el resto de la comida.
En el punto final, habrá que seguir removiendo hasta que cuaje a gusto del consumidor, pues cuanto más se cuece la almorta, más áspera se queda.
4 raciones
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