Almorta

Otro plato típico y tradicional de los labradores, que salvó del hambre a muchas familias durante la guerra civil y la posguerra española, como ya lo hizo en la Guerra de Independencia de 1811. Sin embargo, existe una historia negra tras esta receta, pues varios estudios probaron la relación entre el consumo elevado y prolongado de la harina de almorta y el latirismo, una enfermedad neurodegerativa, por lo que su venta quedó prohibida para el consumo humano desde 1967.

Pero no te preocupes, ya puedes comerla con toda seguridad sin que te dañe, pues ahora la comemos de forma ocasional* (no constituye la base de tu alimentación, como pasaba en la posguerra) y así lo confirmó en 2010, el informe del Comité Científico de la Agencia Española de Consumo y Seguridad Alimentaria (AECOSAN) sobre la seguridad del consumo de la harina de almortas, especialmente en lo referido a su ingesta en forma de gachas, donde concluyendo que:

El riesgo para la salud de la población general del consumo de harina de almortas puede considerarse despreciable (excluidas las personas con dificultades metabólicas para destoxicar el beta-ODAP) en las condiciones habituales de consumo de esta harina en forma de gachas por la población española.

Así, en diciembre de 2018, el Gobierno de Castilla-La Mancha en un trabajo conjunto a la AECOSAN consiguieron regularizar y autorizar la harina de almortas para consumo humano, ya que hasta el momento solo se podía adquirir como pienso en tiendas de productos animales. Además, ahora puedes comprar la harina de almortas con más tranquilidad que nunca, ya que muchos establecimientos la han refinado y eliminado las semillas tóxicas, como por ejemplo, la Harina de Almortas de La Mancha de Mercadona.

*Se considerará una ingesta esporádica cuando ésta no supere el límite de 25 g de harina de almortas/ración diaria y en el marco de una dieta variada.

AutorRamona Cebrián VergaraCategoríaCooking Method, Tags, DificultadAvanzado

En algunos sitios este plato se conoce como Gachas, así aparece citado, por ejemplo, en El Quijote. Para su elaboración, cada maestrillo tiene su librillo, como dice el refrán, y aquí os dejo la receta de mi madre. Espero que os guste...

Almorta
Comensales4 Personas
Tiempo de preparación15 minsTiempo de cocción45 minsTiempo Total1 hr
Ingredientes de la Almorta:
 8 cda. aceite de oliva
 1 Salchichas, longanizas, chorizos, guarra, güeñas, panceta...
 1 patata grande
 4 dientes de ajo
 1 tomate rallado
 4 cda. harina de guijas
 1 cda. pimentón
 ¾ litro agua
Utensilios:
 Sartén grande
 Olla
Preparación de la Almorta:
1

Se sofríen las chichas (toda la carne), se retiran y, en ese mismo aceite, se sofríen los ajos enteros (sin pelar) y las patatas cortadas en láminas, como para freírlas al montón.

2

Mientras se fríen las patatas (más o menos 20 minutos), en una sartén a parte, se sofríe el tomate rallado.

3

Cuando estén fritas las patatas, se añade la harina y se le da una vuelta con la patata para que no saque sabor a masa.

4

Cuando se ha empapado el aceite con la harina, se echa el tomate y el pimentón y muy rápido, para evitar que se queme, se echa el agua y se remueve constantemente para que no salgan grumos.

5

Una vez bien mezclado todo, se pone a fuego medio/lento, y se sigue removiendo hasta que dé el aceite, es decir, que el aceite salga por encima de la mezcla.

6

Luego se aparta y se adorna con las chichas que hemos reservado al principio.

Unos secreticos de la cocinera:
7

La almorta sale mejor y más sabrosa si se sofríe primero la carne y se utiliza ese aceite para el resto de la comida.

En el punto final, habrá que seguir removiendo hasta que cuaje a gusto del consumidor, pues cuanto más se cuece la almorta, más áspera se queda.

Ingredientes

Ingredientes de la Almorta:
 8 cda. aceite de oliva
 1 Salchichas, longanizas, chorizos, guarra, güeñas, panceta...
 1 patata grande
 4 dientes de ajo
 1 tomate rallado
 4 cda. harina de guijas
 1 cda. pimentón
 ¾ litro agua
Utensilios:
 Sartén grande
 Olla

Instrucciones

Preparación de la Almorta:
1

Se sofríen las chichas (toda la carne), se retiran y, en ese mismo aceite, se sofríen los ajos enteros (sin pelar) y las patatas cortadas en láminas, como para freírlas al montón.

2

Mientras se fríen las patatas (más o menos 20 minutos), en una sartén a parte, se sofríe el tomate rallado.

3

Cuando estén fritas las patatas, se añade la harina y se le da una vuelta con la patata para que no saque sabor a masa.

4

Cuando se ha empapado el aceite con la harina, se echa el tomate y el pimentón y muy rápido, para evitar que se queme, se echa el agua y se remueve constantemente para que no salgan grumos.

5

Una vez bien mezclado todo, se pone a fuego medio/lento, y se sigue removiendo hasta que dé el aceite, es decir, que el aceite salga por encima de la mezcla.

6

Luego se aparta y se adorna con las chichas que hemos reservado al principio.

Unos secreticos de la cocinera:
7

La almorta sale mejor y más sabrosa si se sofríe primero la carne y se utiliza ese aceite para el resto de la comida.

En el punto final, habrá que seguir removiendo hasta que cuaje a gusto del consumidor, pues cuanto más se cuece la almorta, más áspera se queda.

Almorta
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