Aunque muchos de vosotros no lo conoceréis os sorprenderá, al leer la entrevista, lo mucho que Paco conoce de nuestro pueblo. Es un alma abengibreña que ha crecido entre Abengibre y Albacete, pues sus raíces por parte de madre son de nuestro pueblo y ha pasado gran parte de su infancia y juventud aquí por lo que parte de su corazón (por no decir su estómago) está aquí.
Os recomiendo que leáis la entrevista porque Paco tiene un gran sentido del humor y seguro que como mínimo os arrancará una sonrisa.

Cuéntanos algo sobre ti

  • Mis lazos con Abengibre, provienen de los continuos y largos veranos que pasé durante la infancia y adolescencia en el pueblo; al principio venía con mis padres en Septiembre a las fiestas de San Miguel y cuando cumplí 7 u 8 años, como solía aprobar todas las asignaturas, mis padres me mandaban todos los veranos al pueblo con mis abuelos y mis tías, y años después al ser algo mayor a casa de Angelillo y María.

Para quienes no te conozcan, ¿tú de quién eres?

  • Esta pregunta me la han venido haciendo continuamente desde que he estado viniendo a Abengibre, bien fuese por vacaciones o en las fiestas y contestaba siempre igual: soy hijo de Rosario de Jesús.

Háblanos de tu trabajo o a qué te dedicas

  • Prácticamente siempre he trabajado en la Administración de Justicia. Comencé en el año 1.972, aprendiendo, en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Albacete y al aprobar la oposición de Auxiliar, en el año 1.976, fui destinado al Juzgado Comarcal de Villarrobledo, donde estuve casi tres años, obteniendo en el año 1.979 plaza de la misma categoría en el Juzgado de Distrito número 1 de Albacete. De nuevo regresé al Juzgado de Villarrobledo, cuando aprobé la oposición de Oficial, en el año 1.985, destinándoseme a la Magistratura de Trabajo núm. 1, también de Albacete, en el año 1.986. Tras pasar por la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, actualmente desempeño el cargo de Gestor Procesal Administrativo en la Secretaría de la Audiencia Provincial de Albacete, donde me ocupo, entre otros menesteres, de la Oficina de Atención al Ciudadano, del nombramiento de Jueces Sustitutos y también ostento el cargo de Secretario de la Comisión Provincial de Coordinación de la Policía Judicial de Albacete.

Naciste en Albacete y vives allí, pero has pasado muchas temporadas en el pueblo, además de tener raíces allí (tus abuelos, tus tíos, tu madre…), ¿te consideras albaceteño o abengibreño?

  • Creo que hay muy poca diferencia entre una denominación o la otra. Cuando era pequeño sí que decía “me voy a mi pueblo” y la verdad es que estaba deseando que llegase el final del curso escolar para venir a Abengibre y juntarme, principalmente, con mis amigos Miguel de la Carioca y el desaparecido Angelete (de la María de Pique). Estábamos todo el día juntos. Íbamos a los picallos, a las balsas, a la Fuensanta y a otros lugares cerca del pueblo que ya no recuerdo como se llaman.

¿Qué piensas o qué sientes al ver la silueta del pueblo cuando vuelves de viaje?

  • Siento nostalgia. Me da mucha alegría y recuerdo lo bien que lo pasaba con mis amigos. Cuando llegaba a Campoalbillo ya les empezaba a contar a mis hijos anécdotas de mi niñez y juventud. Cuando divisaba desde la carretera el pueblo les describía por donde discurría “la cañá”, les señalaba el lugar donde se halla la piedra encantada, el huerto de mi abuelo Jesús, el lavadero. En ocasiones me emocionaba. Ahora, por desgracia, llevo varios años sin venir. Una lástima, pero prometo que no tardaré en volver.

Cuando estás fuera del pueblo y nombras Abengibre, ¿qué es lo que dice la gente?

  • «De Abengibre Dios nos libre» y siempre les contesto “sí pero de los que van”

Lo que más y lo que menos te gustaba del pueblo cuando eras pequeño

  • Lo que más la libertad que existía y el poco miedo que se tenía. Estaba toda la tarde y parte de la noche fuera y cuando volvía me encontraba la puerta de la casa de mis abuelos abierta. No tenía necesidad de salir con la llave en el bolsillo. Lo que menos algún “magán” que intentaba pelearse porque venías de la “Capital”. De cualquier modo Abengibre me llenaba de tal manera que estaba deseando venir.

Lo que más y lo que menos te gusta del pueblo ahora

  • Lo que más -y no solo ahora-, es que sigue siendo tan emprendedor como siempre lo ha sido. Lo que menos es que ya vengo muy poco. Por circunstancias personales desde hace años no me permiten venir ni siquiera a las fiestas de Septiembre.

Anécdota que recuerdas con cariño o nostalgia

  • No ocurrió en Abengibre, sino en Albacete. Mi padre era de San Pedro y con mi madre tenía una pequeña “rivalidad” ya que al comparar ambos pueblos siempre salía perdiendo San Pedro. En una ocasión, mientras comíamos, para pincharle un poquito a mi madre, mi padre dijo que había oído por la radio que América no la descubrió Cristóbal Colón, sino unos hombres de Abengibre que iban vendiendo pieles. Recuerdo que estaba en segundo, con 6 ó 7 años y casualmente por la tarde o al día siguiente el maestro preguntó en clase como se llamaba el descubridor de América. Un alumno levantó la mano y dijo que había sido Colón y a continuación yo la levanté y el profesor me dijo “Díme Cebrián” y entonces seguro de mí dije “No fue Colón. Mi padre ha oído en la radio que fueron unos de Abengibre que iban vendiendo pieles”. Todos rieron menos yo. Después lo he contado muchas veces a mis hijos y amigos y siempre hemos reído todos. Ahora que lo escribo sonrío.

Una palabra abengibreña

  • Emporcharse

Una expresión abengibreña

  • Mi madre cuando era pequeño e iba despeinado o iba a salir de casa, siempre me decía “Paquito alífate esos pelos”.

Una comida abengibreña

  • Más bien el almuerzo de las mañanas en el campo. Cuando iba con mi abuelo Jesús y mi tía Virtudes en el carro a arreglar los majuelos, mi abuela Antonia nos preparaba para almorzar los huevos fritos que habían quedado de la noche anterior y longanizas y morcillas. También las longanizas y morcillas que mi tía Ramona tenía en la despensa; siempre que llegaba a su casa, tras saludar a la familia, iba directo a probarlas.

Un dulce o postre abengibreño

  • No soy muy aficionado a los dulces, pero recuerdo con inmensa nostalgia los hornazos que año tras años mi tía Ramona nos enviaba para mi hermana y para mí para Jueveslardero. Eran la envidia de todos mis amigos. Ellos llevaban lo que en Albacete se llama la “mona” y nosotros los hornazos de Abengibre.

Un juego popular (infantil o actual) que te guste

  • Evidentemente de pequeño jugaba todo tipo de juegos, pero el que más me gustaba era “el escondite”.

Un olor especial del pueblo

  • Más que un olor especial diría que un sonido especial. Cuando llegaba por Campoalbillo, me encantaba oír como discurría el agua por la acequia que va –o iba, porque creo que ahora está soterrada- desde el lavadero hacia la balsa que hay un poco antes de la bifurcación de la carretera, en la parte izquierda de la calzada, según salimos del pueblo. En muchas ocasiones me he parado y recordado mis vivencias de zagal, junto a Miguel de la Carioca y Angelete de María de Pique.

Una fiesta abengibreña

  • Las fiestas de Septiembre en honor a San Miguel Arcángel.

Un/a abengibreño/a al que admires o recuerdes con cariño

  • A muchos, pero sobre todo a mi abuelo Jesús y a su hijo, mi tío Juan. Eran prácticamente iguales. Serios, trabajadores y excelentes personas.

Un paraje o lugar de Abengibre o de sus alrededores

  • La Fuensanta. Allí iba con los amigos a coger pájaros con liga.

Algún cuento o leyenda que recuerdes sobre Abengibre

  • Juanico y Marijuica. Mi abuela Ana y mi madre nos contaron muchas veces a mi hermana y a mí el cuento.

¿Destacarías algo de nuestro patrimonio histórico-artístico?

  • Claro que sí. Aunque no sea tan importante como, por ejemplo, los Platos, destacaré el lavadero viejo. Allí pasé, jugando con mis amigos, muy buenos ratos y fui con mi abuelo Jesús y mi tía Virtudes, tuyos también, en multitud de ocasiones, para dar de beber a las caballerías.

¿Conoces Abengibre.net? Cuéntanos lo que más y lo que menos te guste, lo que mejorarías y lo que echas en falta

  • Sí que conozco Abengibre.net. De vez en cuando visito la página para estar al día de lo acontecido en Abengibre, ya que llevo bastante tiempo sin ir por el pueblo. La verdad es que considero que es una página accesible, con grandes detalles y debo resaltar la labor que mi prima Rosica realiza en informar e impulsar a Abengibre, para que no queden en olvido costumbres, hechos históricos y las raíces que todos portamos. Es de mencionar también que es una vergüenza que el Ayuntamiento, por motivos que desconozco, no haya adquirido esta página.

Un recuerdo que tengas relacionado conmigo

  • Muchísimos porque somos primos y nos hemos juntado en multitud de ocasiones. Pero recuerdo cuando fui a un curso a Ciudad Real y salimos una noche al cine y a tomar una copa con tu marido José Antonio y una amiga y os conté lo que me pasó en un pub de Albacete, cuando me “indispuse”. Reímos muchísimo.

¿Quién te gustaría que leyera esta entrevista?

  • Por supuesto que mis hijos y mi hermana Ana y quien no podrá hacerlo, por desgracia, es mi madre. También me gustaría que la leyeran alguno de los amigos o conocidos que tuve en mi infancia, pues será una forma de, aunque no sea un contacto directo, sí el recordarnos.

¿Algo que te gustaría añadir?

  • Como todos los que hemos colaborado, felicitarte por el trabajo que realizas en pro de Abengibre y que no es reconocido, en su justa medida, por parte de las Autoridades locales. Una lástima por no decir una vergüenza.

Muchas gracias, primo, por contestar a esta entrevista y por tus palabras, son todo un impulso a mi trabajo y,como siempre, me he reído mucho contigo. Un placer contar contigo prenda…

En 2014, en una de las visitas que hacía a Juan para que me contara cosas sobre el pueblo, le propuse que contestara a una de mis Abentrevistas. No creáis que me dijo que sí a la primera, me torció el morro y no me contestó. Tuve que rogarle y solo conseguí dejarle los folios con la promesa de que se lo pensaría. Tiempo después mi madre me trajo la entrevista, contestada de su puño y letra, pero se dejo algunas de las respuestas más interesantes… Lo peor fue que coincidió con una de las peores épocas para mí, una muy difícil, y no pude pasar la entrevista a la web. Después, cuando retomé el trabajo en ella era demasiado tarde, Juan ya no estaba… Y pido disculpas por ello.

Me resulta muy difícil hablar de él en estas circunstancias, pero lo intentaré. A pesar de los varapalos que le dio la vida era una persona alegre y jovial, con muchas ganas de vivir y de divertirse y así lo transmitía a todo el mundo. Paradógicamente, aunque sus pies a penas rozaron el suelo, se preocupó casi toda su vida de que los nuestros estuvieran siempre en las mejores condiciones posibles y lucieran sus mejores galas, con ese buen hacer y esas manos de artesano que ya pocos tienen. Espero que disfrutéis de su entrevista…

Abentrevista a Juan Carrión

Cuéntanos algo sobre ti. Para quienes no te conozcan, ¿tú de quién eres?

  • Soy de Antonio el del Zurdo o el Zapatero.

Háblanos de tus estudios, tu trabajo o a qué te dedicas

  • Estando en la escuela, al salir, iba a aprender a zapatero casa de Juan del Francés (que así se llamaba mi maestro). Se portó muy bien conmigo, pero le salió una colocación en Valencia y se fue sin que yo hubiera aprendido casi nada. A los 14 años, ya terminada la escuela, con lo poco que había aprendido y con lo que me animó la Antonia de la Santa, me puse a hacer chapuzas. Luego, poquito a poco, fui aprendiendo y he hecho de todo lo que pueda hacer desde una silla. Se puede decir que soy autodidacta. De esta manera, y a pesar de mis limitaciones, siempre he ganado lo suficiente para vivir dignamente. Socialmente siempre me he relacionado con todo el mundo, he tenido muchos amigos, me lo he pasado bien con ellos y creo que ellos conmigo. Ahora estoy en la última etapa de mi vida y creo que sea la mejor.

Vives en Abengibre, ¿te hubiera gustado vivir en algún otro lugar?

  • He nacido en Abengibre, he vivido en Abengibre y quiero vivir en Abengibre.

¿Qué piensas o qué sientes al ver la silueta del pueblo cuando vuelves de un viaje?

  • Cuando regreso de un viaje, al llegar a la Cañada, parece que entro en la Gloria al ver la Piedra Encantada…

Cuando estás fuera del pueblo y dices que eres de Abengibre, ¿qué es lo que dice la gente?

  • Abengibre, Dios nos libre

Lo que más y lo que menos te gustaba del pueblo cuando eras pequeño

  • Lo que más me gustaba es que, por la cercanía, podía moverme con facilidad, y lo que menos los barrizales que había en las calles cuando llovía.

Lo que más y lo que menos te gusta del pueblo ahora

  • Del pueblo me gusta todo

Una palabra abengibreña

  • Trapolear

Una expresión abengibreña

  • ¡Sea lo que Dios quiera!

Una comida abengibreña

  • Almorta

Un dulce o postre abengibreño

  • Hornazo

Una fiesta o tradición abengibreña

  • Los Alardes

Un/a abengibreño/a al que admires o recuerdes con cariño

  • Sagasta

Un paraje o lugar de Abengibre o de sus alrededores

  • La Ermita

Un juego popular (infantil o actual) que te guste

  • Las canicas

¿Destacarías algo de nuestro patrimonio histórico-artístico?

  • La iglesia

Algún cuento, leyenda o anécdota que recuerdes sobre Abengibre

  • Hay una leyenda de la Piedra Encantada que decía que la noche de San Juan a las 12, salía de la piedra una muchacha guapísima a peinarse sus rubios cabellos. Yo tengo una poesía escrita que habla del tema.

Un recuerdo que tengas relacionado conmigo

  • Un recuerdo…, que eras una chica muy simpática y muy graciosa, y que alguna vez te di un paseo en el carro.

¿Quién te gustaría que contestara a esta entrevista?

  • A mi primo Juanico el de la María Antonia.
Gracias por todo el tiempo que me dedicaste Juan, por tantos recuerdos que compartiste conmigo, muchos de los cuales, por suerte, tengo grabados y vuelvo a escucharlos de vez en cuando, con tu risa siempre impregnada en ellos. Nunca te olvidaremos…

Incansable investigador de la cultura ibérica, Abelardo tiene en su currículum multitud de publicaciones en revistas especializadas de arqueología, comunicaciones en congresos de historia, además de varios libros. Hoy nos presentará su última novela: «El Sueño del Íbero».

Esperamos que tenga tan buena acogida como sus otras obras. Buena suerte Abelardo.

Cuéntanos algo sobre ti

  • Tengo 54 años, casado y con 2 hijos. Vivo en Abengibre donde conservo algunos manuscritos de mis antepasados a partir de mediados del siglo XVIII.

Para quienes no te conozcan, ¿tú de quién eres?

  • Soy hijo de Andrés López García (el Vaquero) y Francisca Pérez Verde (la Paca del horno). Los manuscritos mencionados pertenecen al apellido Pérez (ver libro de fiestas de Abengibre 1997: Sobre la familia Monares).

Háblanos de tu trabajo, a qué te dedicas

  • Soy agricultor, pero mi afición por la arqueología me permite una dedicación muy satisfactoria a la investigación de la cultura ibérica, y una prueba de ello son mis trabajos relacionados con el tema: La realización de la Exposición Arqueológica permanente en la Casa de Cultura de Abengibre, la publicación de 2 libros (La Fidelidad representada en el lenguaje iconográfico ibérico y El Ojo del Íbero), un comunicado en el Congreso internacional de arte ibérico en la España Mediterránea (El código que configura el lenguaje iconográfico ibérico) y, entre otros, 23 artículos publicados en la prestigiosa Revista de Arqueología; además de 7 vídeos en YouTube (El origen del ajedrez; íberos, etc.) y un blog sobre La crátera ibérica de Torre Uchea (iconoteorema.blogspot.com)
El Sueño del Íbero

El Sueño del Íbero

Acabas de publicar tu última obra, El Sueño del Íbero, una novela histórica. Háblanos un poco de ella.

  • Ambientada en la Iberia de los siglos V, IV y III a.C., narra tres historias relacionadas que, en esencia, tratan sobre la simbología ibérica, y qué mejor que revelarla a través de los propios artistas. La conexión de los datos arqueológicos con la ficción permiten al lector examinar y reflexionar sobre la mentalidad de la sociedad que creó las obras artísticas entre el siglo V y III antes de Cristo y, por tanto, de su propio mundo moral y espiritual, con una gran dosis de aventura, humor y glamuroso sexo con las damas más distinguidas de la época.

Interesante giro a tu trayectoria profesional, más orientada a los ensayos y estudios. Dinos, ¿cómo podemos conseguir la novela?

Vives en Abengibre, ¿te hubiera gustado vivir en algún otro lugar?

  • A lo largo de mi vida he vivido temporalmente en muchos lugares, pero donde uno nace parece ser el lugar predilecto.

¿Qué piensas o qué sientes al ver la silueta del pueblo cuando vuelves de viaje?

  • Vuelvo a casa, veré a mi familia y amigos.

Cuando estás fuera del pueblo y dices que eres de Abengibre, ¿qué es lo que dice la gente?

Lo que más y lo que menos te gustaba del pueblo cuando eras pequeño

  • Lo que más, era patear la afueras de la localidad. Y lo que menos, la escuela, sin embargo no falté ningún día a clase.

Lo que más y lo que menos te gusta del pueblo ahora

  • Lo que más, la Exposición Arqueológica Permanente. Lo que menos, su incompetencia de regulación legal por parte de los gobernantes del ayuntamiento.

Anécdota que recuerdas con cariño o nostalgia

  • El fondeo de las tierras de labor en el paraje de Los Villares y su consecuente destrozo de un poblado ibero-romano (ver libro de fiestas de Abengibre 1992: «Datos arqueológicos desde el río Abengibre hasta el río Júcar»).

Una palabra abengibreña

  • Chusco (barra de pan)

Una expresión abengibreña

  • «posqué»

Una comida abengibreña

Un dulce o postre abengibreño

Una fiesta abengibreña

Un/a abengibreño/a al que admires o recuerdes con cariño

Un paraje o lugar de Abengibre o de sus alrededores

  • La Cueva de los Moros, situada entre la Fuensanta y el Barranco de la Zorra

Un juego popular (infantil o actual) que te guste

  • El juego de las damas

¿Destacarías algo de nuestro patrimonio histórico-artístico?

  • La Exposición Arqueológica Permanente

Algún cuento o leyenda que recuerdes sobre Abengibre

  • El dicho centenario de trasmisión oral que dice: «Adiós Abengibre hermoso, pueblo de las cuatro esquinas, que algún día sacarán los tesoros las gallinas» (ver libro de fiestas de Abengibre 2009: La calle de las cuatro esquinas).

¿Conoces Abengibre.net? Cuéntanos lo que más y lo que menos te guste, lo que mejorarías y lo que echas en falta

  • Me gusta todo

Un recuerdo que tengas relacionado conmigo

  • Un corto viaje para asistir en Iniesta (Cuenca) a las Primeras Jornadas de arqueología ibérica en Castilla-La Mancha.

¿A quién enviarías esta entrevista?

¿Quién te gustaría que contestara a esta entrevista?

  • En referencia a mi novela, a José Luis Corral Lafuente (historiador y escritor)

Paco ha estudiado en profundidad la figura histórica de Rafael Monares, Ministro de Gracia y Justicia durante el reinado de Isabel II y nos ha deleitado con alguna de sus investigaciones. Pero si por algo destaca es por ser un hombre noble como pocos, amable y de un gran corazón. Con sólo mirarle a los ojos adivinas la bondad de su interior. Sus palabras os lo demostrarán.

Cuéntanos algo sobre ti

  • Tengo 67 años, estoy casado, con dos hijos y tres nietas. Mis familiares antepasados son todos de Abengibre. Ahora vivo entre Abengibre y Albacete.

Para quienes no te conozcan, ¿tú de quién eres?

  • Soy Paco El Guarda, hijo de Paco el guarda y de Isidora, miembro de una familia de cuatro hermanos.

Háblanos de tu trabajo o a qué te dedicas

  • Estoy jubilado. Trabajé en la Administración pública y después en la Banca. Ahora tengo una huerta donde cultivo hortalizas.

Naciste y te criaste en Abengibre, aunque también has vivido mucho tiempo en Albacete . Te consideras ¿abengibreño o albaceteño?

  • Siempre he sido y seré de Abengibre. Los que me conocen fuera de nuestro pueblo, me llaman Paco de Abengibre.

¿Qué piensas o qué sientes al ver la silueta del pueblo cuando vuelves de un viaje?

  • Que ya estoy en el lugar privilegiado para mí.

Cuando estás fuera del pueblo y dices que eres de Abengibre, ¿qué es lo que dice la gente?

  • Buen pueblo y buena gente. Reconocen que somos un pueblo emprendedor, trabajador, hospitalario, dinámico y generoso.

Lo que más y lo que menos te gustaba del pueblo cuando eras pequeño

  • Lo que más: el bullicio de gente que había siempre en la plaza. Lo que menos: el barro que tenían nuestras calles.

Lo que más y lo que menos te gusta del pueblo ahora

  • Lo que más: que hay trabajo para mucha gente. Lo que menos: que no se ve gente por las calles.

Anécdota que recuerdas con cariño o nostalgia

  • Cuando hicimos una corrida de toros en el año 1974. (Con todos los papeles en regla)

Una palabra abengibreña

  • «Bonico»

Una expresión abengibreña

  • No hace ni «ajebo»

Una comida abengibreña

  • Morteruelo, que se hace el día de la matanza.

Un dulce o postre abengibreño

  • «Mantecaos»; también arrope y nuégados.

Una fiesta o tradición abengibreña

  • Los «Alardes», punto de encuentro para muchos Abengibreños que viven fuera de nuestro pueblo. Por cierto, Rosa, yo también hice los Alardes. Al menos, durante tres años, hice el papel de Embajador Moro, junto con tu abuelo Jesús, que hacía de General Cristiano, del que tengo muchos recuerdos y anécdotas. (Esto fue antes de irme a la «mili»).

Un/a abengibreño/a al que admires o recuerdes con cariño

  • Recuerdo con mucho cariño y agradecimiento, a D. José Piqueras (el maestro) y a Tomás de la Cleofé.

Un paraje o lugar de Abengibre o de sus alrededores

  • La Peñaza; tiene unas vistas preciosas.

Un juego popular (infantil o actual) que te guste

  • De chico me gustaba jugar el «gua» y al «cenao», que se hacía con bolas. De joven me gustaba jugar a la pelota a mano en frontón.

¿Destacarías algo de nuestro patrimonio histórico-artístico?

  • La Vajilla Ibérica, que se encuentra en Museo Arqueológico Nacional en Madrid.

Algún cuento, leyenda o anécdota que recuerdes sobre Abengibre

  • Sebastián de Juanaco y los arrieros. (Más que cuento, fue real)

¿Conoces Abengibre.net? Cuéntanos lo que más y lo que menos te guste, lo que mejorarías y lo que echas en falta…

  • Me gusta todo lo que aparece en la misma, porque ya voy con esa predisposición. Todo es mejorable. Para mí, haces mucho con los pocos medios que dispones. Yo estoy agradecido y aprovecho para felicitarte públicamente y desearte lo mejor.

Un recuerdo que tengas relacionado conmigo

  • Recuerdo mucho a tu padre. ¡Qué buena persona! (Muchas gracias, Paco, significa mucho para mí este comentario)

¿Algo que te gustaría añadir?

  • Tengo más documentación del Ministro D. Rafael Monares y de su familia. Cuando podamos, haré una nueva publicación.

¿A quién enviarías esta entrevista?

  • A ti, Rosica, a ti.

¿Quién te gustaría que contestara a esta entrevista?

  • Ramón Rojilla.

Muchas gracias por tu tiempo, Paco, tenía muchas ganas de hacerte esta entrevista, aunque se han quedado muchas preguntas en el tintero que espero me contestes pronto. Hasta entonces, un abrazo.

Adrián es una persona amable y sencilla, siempre dispuesto a ofrecerte una sonrisa a pesar de lo duro que le ha tratado la vida. Aunque no nació en Abengibre, lleva muchos años viviendo aquí y se siente parte del pueblo, donde tiene una maravillosa familia que hace poco recibió un nuevo miembro, su nieto Manuel. Siempre se ha implicado mucho con el deporte y hoy es presidente de nuestro club de fútbol.

Cuéntanos algo sobre ti

  • Soy Adrián Esquinas, tengo 59 años y tres hijos. Entre mis aficiones, el fútbol.

Para quienes no te conozcan, ¿tú de quién eres?

  • Como no soy de Abengibre todos me conocen por mi apellido y me dicen «El Esquinas».

Naciste en la Ribera de Cubas, aunque llevas muchos años viviendo en Abengibre. Te consideras ¿abengibreño o ribereño?

  • Aunque me encanta mi Ribera de Cubas, llevo 45 años viviendo en Abengibre, así que me siento muy abengibreño.

Háblanos de tu trabajo o a qué te dedicas

  • Fui, como todos los abengibreños, melonero y después monté junto a mi mujer una carnicería «Los Esquinas» en la calle Contreras, que estuvo abierta abierta casi 20 años.

Durante años, has participado en los Alardes de Moros y Cristianos en Honor a la Virgen de Cubas, de Jorquera. Nos gustaría conocer tu papel en ellos: cómo surgió la idea de participar, qué significan para ti, cómo los vives, las diferencias que encuentras con los Alardes de Abengibre, qué sientes cuando ves los Alardes de San Miguel desde el público…

  • He sido el Embajador del Bando Moro durante 30 años, de hecho, éste ha sido el primero en el que no he participado. La primera vez que los recité fue porque lo dejaba el embajador que había y el presidente de la Asociación de Moros y Cristianos, «el Tomatero», me lo ofreció. Como ribereño ha sido muy emocionante para mí y mi familia el ser parte principal de los Alardes y poder homenajear así a la Virgen de Cubas.
    La verdad es que la diferencia principal es que en Jorquera los Alardes forman parte de la Romería que cada 22 de mayo devuelve a la Virgen a su santuario en la Ribera. Aquí en Abengibre se hacen en el pueblo. Por lo demás, la batalla dialéctica es muy similar, de hecho los de Jorquera sirvieron como inspiración al autor de los de Abengibre.

Además, eres una persona muy implicada en el deporte, pues participas activamente en la dirección del Sporting de Abengibre, ¿verdad? Cuéntanos qué significa para ti este puesto.

  • Ahora mismo soy el presidente del club aunque todo esto empezó gracias a Miguel Pardo que fue quien promocionó el fútbol en el pueblo al pasar de jugar de aficionados a categorías regionales federados. Siempre me ha gustado participar en el fútbol y lo hago con cariño y con entusiasmo.
    Este año volvemos con fuerza, con nuevas caras, y contamos con todo el apoyo de los patrocinadores, colaboradores y, como no, de los socios.

¿Qué piensas o qué sientes al ver la silueta del pueblo cuando vuelves de un viaje?

  • Ya estoy en casa.

Cuando estás fuera del pueblo y dices que eres de Abengibre, ¿qué es lo que dice la gente?

  • «Dios me libre», y yo les digo «de los que van, no de los que están».

Lo que más y lo que menos te gustaba del pueblo cuando empezaste a venir.

  • Lo que más me gustaba eran las Fiestas y lo que menos la verdad que nada, porque todo me gustaba.

Lo que más y lo que menos te gusta del pueblo ahora.

  • Lo que más me gusta es que el fútbol no se acabe. Y lo que menos que cada vez tiene menos habitantes.

Anécdota que recuerdas con cariño o nostalgia

  • La primera vez que vine a Abengibre en el porche de Juanarro, el Bolero, el Correo y algunos más estaban de verbena. Fue una muy buena fiesta.

Una palabra abengibreña

  • Prenda o «Dios».

Una expresión abengibreña

  • Miaque es que….

Una comida abengibreña

  • La almorta.

Un dulce o postre abengibreño

  • El hornazo.

Una fiesta o tradición abengibreña

  • Pues me encanta ir al Monte a San Isidro.

Un/a abengibreño/a al que admires o recuerdes con cariño

  • A Miguelico de Henares, era un buen amigo y muy buena persona.

Un paraje o lugar de Abengibre o de sus alrededores

  • Como vecino de la Cervantes, el Barranco de la Zorra.

Un juego popular (infantil o actual) que te guste

  • Las porras, el dominó.

Qué destacarías de nuestro patrimonio histórico-artístico

  • La Cueva de los Moros.

Algún cuento, leyenda o anécdota que recuerdes sobre Abengibre

  • Los Pantasmas.

¿Conoces Abengibre.net? Cuéntanos lo que más y lo que menos te guste, lo que mejorarías y lo que echas en falta

  • Sí. Me gusta mucho porque hay mucha información de Abengibre.

Un recuerdo que tengas relacionado conmigo

  • Te recuerdo de pequeña, siempre con los mofletes colorados.

¿Quién te gustaría que respondiera a esta entrevista?

  • A Miguel Pardo, por lo buen amigo que es y por todo lo que hizo por el Sporting Abengibre.

Adrián, gracias por tu tiempo, te deseo toda la fortuna del mundo para ti y para esta nueva etapa del Sporting de Abengibre. Espero vuestras noticias sobre el equipo

Martina es una joven activa y creativa, simpática y amable. Aunque vive en Florencia y la mitad de su familia es de allí, su arraigo a Abengibre es tan grande que todo el mundo dice que es más abengibreña que los abengibreños de toda la vida. Incluso ella misma se define como una abengibreña que por casualidad ha nacido en Florencia. ¡Es total! ¡Me encanta! Y seguro que a vosotros también.

Cuéntanos algo sobre ti

  • Soy una italiana atípica o, mejor dicho, soy una abengibreña que por casualidad ha nacido en Florencia. Actualmente vivo entre esta ciudad preciosa y un pequeño pueblo en la zona del Chianti, que en algunas cosas me recuerda mucho a Abengibre. En España tengo a mis abuelos maternos, dos tíos y una tía, primos suficientes para montar un equipo de rugby y muchos amigos con los que he pasado veranos inolvidables y a los que echo siempre muchísimo de menos.

Para quienes no te conozcan, ¿tú de quién eres?

  • Soy la nieta de la Carmen del Pastor, la mayor, la de su Tere. Pero muchos también me conocen como «la Italiana».

Háblanos un poco de tus estudios o a qué te dedicas

  • Acabé la carrera en Abril del año pasado, me he licenciado en lo que en Italia se llama “Lenguas y Literaturas Europeas y Americanas”, con especialización en Traducción Literaria. En concreto he estudiado español como primer idioma, luego chino y catalán. No obstante la especialización como traductora, mi pasión por la lengua española y el interés por las nuevas tecnologías, han hecho que durante los estudios me aventurase en el mundo de la lingüística computacional y en la creación de C-Or-DiAL, un corpus de lengua oral para la enseñanza, realizado por la profesora que me dirigió durante la redacción de la tesis, y con la que sigo colaborando. A lo mejor algún día iré al pueblo con la grabadora para recolectar material para un corpus del abengibreño je,je,je…Además de estudiar e intentar seguir estudiando a través de la investigación, desde siempre trabajo con mis padres que crean y venden en sus tiendas productos artesanos típicos de Florencia y de sus alrededores. Pero desde hace un par de años, en cuanto puedo, me escapo de la ciudad y me refugio en el Chianti, donde mi pareja tiene un agriturismo, en el que también colaboro. Es un placer poder desenchufar de la vida de la ciudad y disfrutar de la naturaleza, tanto dando de comer a los animalicos como tomando un café en el jardín con unos turistas que vienen de la otra parte del mundo.

Vives en Florencia, aunque parte de tus raíces están en Abengibre, donde has pasado también algunas temporadas, ¿abengibreña o florentina? Porque tu madre dice que eres más abengibreña que ella… 🙂

  • Florentina de nacimiento, Abengibreña en el corazón. Mi madre no es la única que dice que soy más española que ella y tendrías que ver cómo se pone mi padre cada vez que se lo dicen, ¡con lo orgulloso que es de ser Florentino! Je, je, je…

¿Qué piensas o qué sientes al ver la silueta del pueblo cuando vuelves de un viaje?

  • Cuando paso por el cruce de Fuentealbilla y se empieza a ver la punta del campanario de la iglesia, ya se me estampa una sonrisa tonta en la cara y se me llena el corazón de felicidad. Pienso que ya estoy en mi casa, que ya veo a mi familia…, que mi abuela habrá preparado una espuerta de madalenas y una bañera de ajo…

Cuando estás fuera del pueblo y mencionas Abengibre, ¿qué es lo que dice la gente?

  • “¿Ambregibre?” Y me ponen una cara de: “¿Pero eso existe de verdad? ¡Seguro que está en el quinto pino!”

Lo que más y lo que menos te gustaba del pueblo cuando eras pequeña

  • Lo que más, pues la libertad que teníamos, pero también cosas como salir a la puerta de la calle por la noche y sentarme a tomar el fresco con los vecinos y la familia, o ir a coger fósiles con mi padre. La verdad es que me gustaba todo, incluso cuando llegaba a casa y ya se habían enterado antes que yo de lo que había estado haciendo por ahí… 🙂 Lo único que no me gustaba era tener que volver a Italia.

Lo que más y lo que menos te gusta del pueblo ahora

  • Me gusta mucho la tranquilidad, la gente, el hecho de que todavía vayamos a ver estrellas por la noche… Lo que menos me gusta es que se hace siempre más difícil coincidir todos, pero así es la vida.

Anécdota que recuerdas con cariño o nostalgia

  • ¡Buuuuffff, habría buen material para escribir un libro! Una de las que se pueden contar (je, je, je) es de cuando tendría unos 10 años y con mi prima nos subíamos a la cámara de mi abuela a sacar trastos para jugar, para nosotras era como ir en busca de tesoros escondidos por los piratas. Pues una vez ella se cayó rulando por las escaleras desde el primer escalón y menudo susto me llevé, pero menudas risas cuando la vi levantarse toda azul por la pintura que se caía en cuanto la tocabas. ¡Parecía un pitufo cabreado! jajajajaja

Una palabra abengibreña

  • Golismiar o Güacho/a

Una expresión abengibreña

  • Te paece que… o Miasi rebentaras

Una comida abengibreña

  • Ajo acompañado por un buen rollo de pan

Un dulce o postre abengibreño

  • Las Toñas

Una fiesta o tradición abengibreña

  • Creo que me quedo con lo más tradicional: la Navidad. Pasarla en el pueblo para mí siempre ha sido muy atractivo y muy distinto de como es en Italia, además ¿cómo se le puede llamar Navidad si en Nochebuena no hay por lo menos 15 personas sentadas en la mesa y si no hay brasero ni «Aguilandos»????

Un/a abengibreño/a al que admires o recuerdes con cariño

  • Nuestra vecina Fermina, una mujer que siempre estuvo presente en el día a día de nuestra familia y a la que siempre le tuve mucho cariño. La recuerdo haciendo conserva o matando poyos con mi abuela, o cuando mientras jugaba en el patio con mi prima y mi hermano ella se subía a la cámara, asomaba la mano por una ventana y nos asustaba fingiéndose una bruja, pero al final siempre nos tiraba almendras por habernos portado bien.

Un paraje o lugar de Abengibre o de sus alrededores

  • Hay varios que me encantan pero el Picayo quizás sea el más representativo, de ahí se ven el Pino Juan Molinera, las huertas, las cuevas y sobre todo la Piedra Encantá. Cuántas tardes y noches hemos pasado charlando sentados en el mirador, o intentando tirar la piedra claro…

Un juego popular (infantil o actual) que te guste

  • Cuando era pequeña, además de tirarme con los cochecillos por la cuesta del lavadero con mi prima, jugaba mucho al descanse o al Tranco con mis vecinas.

Destacarías algo de nuestro patrimonio histórico-artístico

  • Evidentemente, los Platos de Abengibre.

Algún cuento, leyenda o anécdota que recuerdes sobre Abengibre

  • Mi abuela siempre me contaba las leyendas de Juanico y Marijuica, y la del Pastorcillo y la Luna.

¿Conoces Abengibre.net? Cuéntanos lo que más y lo que menos te guste, lo que mejorarías y lo que echas en falta

  • ¡Claro que lo conozco! Es impresionante el trabajo que has hecho y sigues haciendo, creo que es muy importante mantener y difundir las tradiciones y la página web es una idea genial. Como ya sabes, críticas no tengo ninguna, quizás lo único es que yo intentaría dar más visibilidad a la sección de eventos. Y, ¿sabes lo que sería bonito? Añadir una sección en la galería de fotos en plan «como éramos» con viejas fotos, de época o de cuando éramos pequeños, de las reinas, de los quintos, etc.

Un recuerdo que tengas relacionado conmigo

  • Desafortunadamente no tengo recuerdos relacionados contigo, nos hemos conocido hace muuuy poco.

¿Algo que te gustaría añadir?

  • Nada en particular, tan sólo quisiera darte las gracias y recordarte que puedes contar conmigo por cualquier tipo de ayuda que necesites con la página.

¿A quién enviarías esta entrevista?

  • A mis abuelos, bueno se la imprimiré para que la lean.

¿Quién te gustaría que contestara a esta entrevista?

  • Pues no sé, quizás alguien como Juan del Rojo, pero seguro que cualquier persona del pueblo nos contaría cosas muy interesantes.

Gracias por tu tiempo, espero verte pronto por el pueblo

  • ¡De nada Rosa, gracias a ti! Y si al final no publicas la entrevista da igual ¡Me lo he pasado genial contestando a las preguntas! 🙂 Besosss

Cuando descubrí los vídeos de El Tigre de Abengibre ¡pensé que eran de verdad! (Vaya que no se rió mi hermano de mí…) Sí, están tan bien hechos que resultan excepcionales. Pero además de sus vídeos, Pedro destaca por su simpatía y buen humor y si no, lee la entrevista, seguro que te encanta.

Cuéntanos algo sobre ti

  • ¿Algo sobre mí…? Pues soy un chico guapo, alto, atractivo, inteligente… (risas), es broma, todo lo contrario. Pues soy un abengibreño sencillo, extrovertido, espontáneo y muy buen amigo del humor, al que le apasiona viajar, los deportes, su trabajo, aprender idiomas y echar unas buenas risas con amigos.

Para quienes no te conozcan, ¿tú de quién eres?

  • Pues soy nieto del Chivano, hijo de Miguel de Rivera y hermano de Antonio “El Troco”. Yo creo que con esta descripción me podéis situar fácilmente.

Háblanos de tu trabajo y a qué te dedicas

  • Pues durante los últimos tres años he trabajado en Educación, como maestro de Inglés, aunque este año he desempeñado otras funciones que han complementado mi trabajo de docente. Me he encargado de coordinar el programa de Secciones Europeas de mi colegio, pues es bilingüe, y otros proyectos a nivel europeo que me han permitido conocer el sistema educativo de otros países así como su cultura, tradiciones, folclore, etc. Ha sido una experiencia muy gratificante.

    Asimismo, me gustaría añadir que antes de trabajar como maestro, “eché” unos cuantos años con mi padre vendiendo melones por las calles, y aunque es un trabajo completamente distinto al que desempeño ahora también me enseñó muchas cosas útiles para la vida.

Aunque has nacido en Abengibre, ahora vives en Albacete y has viajado por casi todo el mundo visitando interesantísimas ciudades, tal y como podemos ver en tus vídeos. ¿Te consideras abengibreño, albaceteño…?

  • Vivo en Albacete, pero las raíces son las raíces y estoy orgullosísimo de ellas. También debo decir que Albacete es una magnífica ciudad, pero Abengibre es el lugar donde he pasado probablemente los momentos más importantes de mi vida y eso no se olvida.

    De hecho, siempre que viajo al extranjero dejo el nombre de nuestro pueblo en algún sitio; libros de visita, paredes, etc. He dejado la impronta del pueblo en lugares como el Muro de Berlín o en Times Square en Nueva York.

¿Qué piensas o qué sientes al ver la silueta del pueblo cuando vuelves de un viaje?

  • Pues es una sensación de tranquilidad, de saber que todo sigue ahí. En parte es una vuelta atrás en el tiempo que me hace revivir muchas veces momentos especiales que he vivido en el pueblo.

Cuando estás fuera del pueblo y dices que eres de Abengibre, ¿qué es lo que dice la gente?

  • Aben… qué?? Sí, de Abengibre, al lado de Casas Ibáñez y de Fuentealbilla, de donde es Andrés Iniesta. ¡Qué rabia me da tener que recurrir a otros pueblos para que sitúen el nuestro! El pueblo necesita un fuera de serie que le dé fama fuera de la Manchuela (risas).

Lo que más y lo que menos te gustaba del pueblo cuando eras pequeño

  • Si hay un sitio bueno para vivir de pequeño ese es el pueblo. Teníamos toda la libertad del mundo para divertirnos, aprender y crecer un ambiente inmejorable. En cuanto a aspectos negativos no encuentro ninguno. Cuando éramos niños el pueblo era un paraíso, ojalá y no hubiéramos crecido.

Lo que más y lo que menos te gusta del pueblo ahora

  • Actualmente, lo que más me gusta del pueblo es que es el punto de encuentro con familia y amigos. De ahí la importancia que tiene para todos nosotros, pues la gran mayoría creo que pensará lo mismo que yo.

    Lo que menos me gusta posiblemente sea la falta de unión que existe en el pueblo. Pienso que deberíamos ser más tolerantes en algunos aspectos y trabajar todos juntos para que el pueblo resurja.

Anécdota que recuerdas con cariño o nostalgia

  • Son tantas las reminiscencias, recuerdos y anécdotas que me vienen a la cabeza que no sería capaz de centrarme en una sola. Guardo muy buenos recuerdos del colegio, con mis quintos y con Doña Rosa, parece que la estoy escuchando echándonos una de sus reprimendas (risas).

    También me acuerdo de los partidos de fútbol con mis vecinos Gilillo, Brauliete y “la” Rosa Mari en mi puerta, dándole balonazos a las “portás” de la Isabeleta, salía la mujer con la escoba y nosotros corríamos como si nos persiguiera el “Coco”.

    ¿Qué decir de la vendimia? Pues no he pasado buenos ratos con mi padre, mi hermano, mi primo Josele, mi primo Miguel de Polo y con Gazpacho. O si no los veranos… ¡menudas noches repletas de momentos hilarantes con mis amigos! Manolo, Marta, Juanfran, Martina, Josele, Silvia, Juanillo, Maite, Ángela, Diego, María y Ramón (el Picheja). El de pipas “Carrasco” y el del tinto de verano de la “Casera” hacían bien el agosto con nosotros (risas).

Creo que todos hemos visto los vídeos que publicas bajo tu seudónimo, El Tigre de Abengibre. Enhorabuena por ellos, son espectaculares. ¿Cómo se te ocurrió hacerlos? Cuéntanos alguna anécdota o tus experiencias.

  • Bueno, pues en realidad, la idea de la página web y de los vídeos vino de la mano de dos amigos míos de Albacete; Juan Pablo López y Juan Antonio González, que junto con Cristina Ruiz han sido compañeros de fatigas en muchos de los viajes donde hemos grabado los vídeos. Nos hemos reído muchísimo haciéndolos, especialmente en Casablanca, Marruecos. En algunos momentos del “making-off” peligró nuestra vida. Aunque ahora por culpa de la crisis la página está un poco parada (risas).

¿Podrías contarnos cómo fue tu paso por el programa de Constantino Romero? Tuvo que ser gratificante estar en la compañía de un Grande de la televisión y el cine, ¿verdad?

  • La verdad que fue una experiencia increíble. Constantino era una persona muy cercana y campechana. Recuerdo que en los descansos se acercaba a nosotros y nos contaba anécdotas graciosísimas. Además era una persona que defendía nuestra región y nuestra provincia allá donde iba. Y como profesional, pues no hace falta que diga nada, su carrera habla por él. Aunque no me llevé “el Bote” del programa pasé un rato que jamás olvidaré.

Una palabra abengibreña

  • “Arrendar” (hacer burla). Esta palabra ya no es tan común como lo era antes. Pero el otro día dando clase en el colegio, una niña me dijo: – ¡Maestro, Juan me está arrendando! Al escucharlo retrocedí veinte años en el tiempo. Yo la solía decir.

Una expresión abengibreña

  • ¿Qué marcha llevas artista? o “La vida es pa’ ti”.

Una comida abengibreña

  • La paella de los domingos. La paella la inventó un abengibreño, no los valencianos.

Un dulce o postre abengibreño

  • Como hijo y nieto de melonero, el melón o la sandía en verano.

Una fiesta o tradición abengibreña

  • Las fiestas de septiembre, sin duda.

Un/a abengibreño/a al que admires o recuerdes con cariño

  • A mi padre. Es la persona más fuerte, honrada, trabajadora y humilde del mundo.

Un paraje o lugar de Abengibre o de sus alrededores

  • El frontón. No por su belleza, es obvio, pero por los momentos que nos ha dado cuando éramos pequeños; partidazos de fútbol (nosotros sí que sentíamos los colores), primeros “tonteos” con las chicas, etc.
    Aunque la piedra “encantá” me encanta por su misticismo.

Un juego popular (infantil o actual) que te guste

  • La Rayuela (el Descanse) y el Tranco.

Qué destacarías de nuestro patrimonio histórico-artístico

  • La variedad, tenemos parajes preciosos y un patrimonio artístico-cultural que es la envidia de la “redolá”.

Algún cuento, leyenda o anécdota que recuerdes sobre Abengibre

  • Me hace muchísima gracia cuando digo que soy de Abengibre, y los que SÍ conocen el pueblo me dicen: ¡Cuándo los americanos llegaron a la luna ya estaba uno de Abengibre allí vendiendo melones! Esto demuestra que somos un pueblo emprendedor y trabajador.

¿Conoces Abengibre.net? Cuéntanos lo que más y lo que menos te guste, lo que mejorarías y lo que echas en falta

  • Sí, conozco la página y me parece una iniciativa buenísima para mantener la esencia del pueblo, pues trata todos los aspectos relacionados con la idiosincrasia del pueblo; tradiciones, fiestas, gastronomía… Creo que se puede mejorar poquito. Por cierto, la sección de motes, una pasada.

Un recuerdo que tengas relacionado conmigo

  • Desafortunadamente, creo que contigo solo he cruzado un par de palabras. Pero si te puedo decir que con tu madre, Ramona, tengo una relación excelente, la mujer me tiene muchísimo aprecio, y yo a ella también. (Muchísimas gracias, Pedro, se lo diré  ami madre y seguro que echa alguna lagrimilla)

¿Algo que te gustaría añadir?

  • No estaría mal añadir una sección a la página que fuera “Abengibreños por el mundo”, y que los del pueblo colgásemos fotos cuando hagamos algún viaje fuera.

    También me gustaría darte las gracias por el encomiable trabajo que estás haciendo por el pueblo. Da gusto ver cómo personas altruistas trabajan de manera desinteresada por el pueblo. Deberías dar el pregón de las fiestas en septiembre (ahí lo dejo). (Uff, creo que no me verás nunca en ese lugar. ¿No has oído que nadie es profeta en su tierra?)

¿A quién enviarías esta entrevista?

  • Al pueblo entero, creo que les va a resultar divertida y amena.

¿Quién te gustaría que contestara a esta entrevista?

  • Me gustaría que contestara a esta entrevista Martina, la hija de Teresa y Steffano, vive en Florencia, pero es la más abengibreña de este mundo. No nos falla ningún verano. (No te preocupes, Pedro, el mes que viene es la suya)

Gracias por tu tiempo, espero verte pronto por el pueblo. Ha sido todo un placer entrevistarte. Mantenme informada de tus novedades.

Debo a Marta el estupendo diseño de la portada de mi web, pues ha diseñado la cabecera nueva y el pie con la silueta del pueblo, un magnífico trabajo que es sólo un mínimo ejemplo de la gran creatividad y la profesionalidad de esta encantadora joven abengibreña.

Cuéntanos algo sobre ti

  • Me llamo Marta, tengo 25 años y vivo en Albacete, aunque nací en Abengibre. Me gusta el arte, el cine, hacer deporte, la arquitectura, la naturaleza, viajar…

Para quienes no te conozcan, ¿tú de quién eres?

  • Soy hija de la Pepi de la Murciana y de Andrés de Jorquera.

Háblanos de tu trabajo o a qué te dedicas

  • Pues en estos momentos estoy acabando un Máster en Diseño, que complementa mi formación como ingeniera. Además llevo a cabo varios proyectos de arquitectura de interiores y diseño de imagen corporativa.

Naciste en Abengibre, has vivido también en Albacete y últimamente también has vivido algunas temporadas en el extranjero. Cuéntanos un poco tu experiencia.

  • Sí, nací en Abengibre, pero a los 6 años mi familia y yo nos trasladamos a vivir a Albacete. Más tarde, con 18 años, empecé mis estudios universitarios en Valencia. Cuando acabé, estuve trabajando en un par de sitios, pero quise ampliar mi formación con algo que siempre me ha apasionado, el diseño. Dada la situación laboral decidí irme al extranjero una temporada para mejorar mi nivel de inglés trabajando, concretamente a Dublín (Irlanda). Ahora he vuelto de nuevo a Albacete, con las pilas cargadas para continuar con todos mis proyectos.

Te consideras ¿abengibreña o albaceteña?

  • Siempre me he considerado abengibreña, puesto que he nacido y pasado toda mi infancia aquí. Aunque también tengo que decir que me encanta estar en Albacete, que es una ciudad a la que guardo un especial cariño, puesto que también tengo a gran parte de mi familia y amigos allí.

¿Qué piensas o qué sientes al ver la silueta del pueblo cuando vuelves de un viaje?

  • Pues siempre suelo asociar esa silueta a que ya es viernes y que tengo por delante un gran fin de semana de relajación, familia y amigos.

Cuando estás fuera del pueblo y dices que eres de Abengibre, ¿qué es lo que dice la gente?

  • Pues casi nadie sabe pronunciarlo bien y mucho menos escribirlo. Una mezcla de “jengibre”, “abegibe”… Y por supuesto, respondiendo con la famosa muletilla “de Abengibre Dios me libre”.

Lo que más y lo que menos te gustaba del pueblo cuando eras pequeña

  • De pequeña recuerdo estar deseando que llegara el último día de colegio para poder irme al pueblo a pasar las vacaciones (Navidad, verano, Semana Santa…) Siento nostalgia de aquellos veranos en los que no me “recogía”, en los que los días no tenían las suficientes horas para todo lo que teníamos que hacer (playbacks, verano infantil, teatro, piscina, vender pulseras…)
    Y lo peor…, pues realmente no recuerdo nada malo. Quizás el momento en el que se acababa el verano y muchas de mis amigas volvían a sus ciudades, el pueblo se quedaba vacío y había que hacerse a la idea de que esto sería así hasta las próximas vacaciones.

Lo que más y lo que menos te gusta del pueblo ahora

  • Principalmente vengo porque para mí el pueblo significa mi familia y los amigos de siempre. Me encantan los “agostos” en los que puedo tener a mis abuelos, tíos, primas y amigos cerca por unos días, es como si no me hubiese hecho mayor.
    Lo que menos me gusta es que la gente cada vez viene menos, y por menos tiempo.

Una anécdota que recuerdas con cariño o nostalgia

  • Tengo muchas y me es muy difícil elegir, aunque seguramente escogería cualquiera relacionada con el verano infantil, lo pasábamos muy bien.

Una palabra abengibreña

  • Risión

Una expresión abengibreña

  • ¡Adiós mis pavos!

Una comida abengibreña

  • El ajo, imprescindible en la mesa de mi grupo el día de paellas.

Un dulce o postre abengibreño

  • Las tortas fritas con chocolate y las pelotas de relleno.

Una fiesta o tradición abengibreña

  • Los Alardes, que puedo ver desde mi casa.

Un/a abengibreño/a al que admires o recuerdes con cariño

  • Mi hermano, es la persona que yo conozco que más abengibreño se siente.

Un paraje o lugar de Abengibre o de sus alrededores

  • El Picayo y la ermita. He pasado muchas horas sentada en cualquiera de los dos sitios charlando y comiendo pipas con mis amigos.

Un juego popular (infantil o actual) que te guste

  • Jugar a las cartas en el césped de la piscina en verano.

Qué destacarías de nuestro patrimonio histórico-artístico

  • Los Platos Ibéricos del Tesoro de Abengibre, los cuales vi con 5 años en una visita a Madrid en el Museo Arqueológico.

Algún cuento, leyenda o anécdota que recuerdes sobre Abengibre

  • ¡Mi abuelo sería el que mejor podría contestar a esta pregunta! Yo me quedaría con la leyenda de la Piedra Encantá, me parece muy mágica.

¿Conoces Abengibre.net? Cuéntanos lo que más y lo que menos te guste, lo que mejorarías y lo que echas en falta

  • ¡Sí, la conozco! Lo que más me gusta es el entusiasmo que pones en ella, y que es un punto de encuentro para la gente que nos gusta el pueblo, o para esa gente que está lejos y le gusta estar informada.
    Y lo que menos, o mejor, lo que se podría mejorar, es la colaboración de la gente a la hora de crear nuevos contenidos a la página o hacer aportaciones secciones ya existentes.

Un recuerdo que tengas relacionado conmigo

  • Pues de verte por casa de mi abuela cuando ibas a llamar a mi tía Amparo.

¿Algo que te gustaría añadir?

  • Que he disfrutado mucho contestando esta entrevista, reviviendo muchos momentos de mi vida en el pueblo.

¿A quién enviarías esta entrevista?

  •  A mi madre.

¿Quién te gustaría que contestara a esta entrevista?

  • A cualquier persona joven que viva en el pueblo diariamente, que pueda opinar con más conocimiento sobre las necesidades de vivir en Abengibre.

Gracias por tu tiempo y especialmente por tu amabilidad y por la gran ayuda que me has prestado en el diseño de la cabecera y el pie de la página ¡son una maravilla! Espero verte pronto por el pueblo y te deseo toda la suerte del mundo en tu carrera profesional.

Tuvo que ser difícil dar el paso de emprender un negocio propio con una pasión que venía desde que era niña, pero Rosa Milián fue decidida y ahora tiene una línea de ropa de gran éxito y proyección nacional e internacional, que destaca por su originalidad. Además, ahora ha realizado un impresionante reportaje de fotos junto Díaz, Asesor de Imagen, con los diseños de Art Zapat. No dejes de visitarlo, te sorprenderá.
Cuéntanos algo sobre ti

  • Mi nombre es Rosa Milián García, licenciada en Farmacia, profesión a la que me dedico compatibilizándola con mi pasión por la moda y los zapatos, puesto que he creado una pequeña empresa de ropa pintada y diseñada a mano donde expreso mi gusto por los zapatos y la moda. Tengo 43 años y estoy casada con Fernando de Antonio de Calero. Tengo dos niñas preciosas de 9 y 7 años, Andrea y Adela.

Para quienes no te conozcan, ¿tú de quién eres?

  • Soy de «la» Maruja de Leontina y de Ramón el Valenciano

Háblanos de tu trabajo o a qué te dedicas

  • Pues como he comentado anteriormente, soy licenciada en Farmacia, he estado durante 8 años trabajando como Inspectora de Sanidad (Sanitario Local) en la Delegación Provincial de Salud y Bienestar social. Actualmente compagino el trabajo en la oficina de farmacia con la creación de prendas diseñadas y pintadas a mano en las que el motivo principal son los zapatos de todas las épocas. Este proyecto ha sido el resultado de numerosas experiencias que a lo largo de mi vida de alguna manera me han marcado dando lugar a Art Zapat, creada en el 2009.

Naciste en Valencia, ahora vives en Albacete y has pasado algunas temporadas en Abengibre y, además, tienes familia allí, ¿abengibreña, albaceteña o valenciana?

  • Pues vivo en Albacete desde el año 2001, y sí, una vez terminada la carrera me fui a vivir al pueblo , como no, para estar cerca de mi pareja, actualmente mi esposo. Me siento mitad manchega y mitad Valenciana. Me encantaba estar en Abengibre puesto que sentía el calor de mi familia al estar mis tíos, Isidora y Jose Juan; mis suegros, que siempre me han tratado como una hija más, y mis padres, que casi todos los fines de semana venían al pueblo.

¿Qué piensas o qué sientes al ver la silueta del pueblo cuando vuelves de viaje?

  • Me trae fabulosos recuerdos. Cuando éramos pequeños, veníamos los cinco hermanos con mis padres al pueblo desde Valencia, entre chillidos y algún que otro cachete por nuestro comportamiento, se hacía el silencio cuando veíamos el pueblo y mi padre comenzaba a decir con gran entusiasmo «el pueblo, el pueblo….» acabando todos a una gritando con gran júbilo el pueblo…, el pueblo…

Cuando estás fuera del pueblo y nombras Abengibre, ¿qué es lo que dice la gente?

  • De Abengibre, Dios nos libre…

Lo que más y lo que menos te gustaba del pueblo cuando eras pequeña

  • Lo que más la libertad que teníamos, nuestra presencia en el pueblo coincidía con las vacaciones del cole y del trabajo de mi padre, nos reuníamos toda la familia, primos de Barcelona, primas del pueblo y nosotros, y lo pasábamos pipa con los amigos del pueblo. También recuerdo con especial cariño las caminatas hacia la huerta de mi tío Jose Juan, unas veces con la familia y otras con amigos para darnos un baño y merendar tomate con aceite y pan, y tortilla de patata.
  • Lo que menos en aquella época (que ahora lo recuerdo con mucho cariño), la existencia de radio macuto… en los alrededores de mi casa, puesto que cuando llegábamos tarde a casa antes de acostarnos «muy temprano»… mis padres, ya tenían toda la información de lo que habíamos hecho, con quién habíamos estado y donde.

Lo que más y lo que menos te gusta del pueblo ahora

  • Siento mucha paz cuando estoy en el pueblo, me encanta la sensación de libertad, el campo, el olor a leña en invierno, la presencia de los residentes habituales y de los ocasionales durante las fechas clave. No me gusta mirar por la ventana desde mi casa, que linda con la iglesia y la plaza, y no ver prácticamente a nadie durante el invierno.

Anécdota que recuerdas con cariño o nostalgia

  • Cuando teníamos 15 años para poder ir al pub o a la discoteca, por supuesto sin el consentimiento de nuestros padres, teníamos un código secreto, si nos referíamos a la discoteca le llamábamos «la playa» y si era el pub, «la piscina», éramos cómplices todos los primos y hermanos.

Una palabra abengibreña

  • Odo, pijo…

Una expresión abengibreña

  • Te paece si…

Una comida abengibreña

  • La Almorta, las morcillas de mi tía Isidora tras una matanza familiar.

Un dulce o postre abengibreño

  • La torta de manteca con chicharrones

Una fiesta abengibreña

  • La fiesta de Convivencia, actualmente la semana cultural

Un/a abengibreño/a al que admires o recuerdes con cariño

  • A mi tía Isidora, siempre que se dirigía a nosotros la primera frase que decía era: «Dime perla mía»

Un paraje o lugar de Abengibre o de sus alrededores

  • El lavadero, me encanta que siga bajando la gente a lavar. La plaza del pueblo, todavía recuerdo los puestos que en las fiestas se ubicaban en dicho lugar, los coches de choque, el tiro, la tómbola…

Un juego popular (infantil o actual) que te guste

  • El escondite, jugábamos en el patio de mi casa con Mateo el de la Coti y con Juan de la Anita, a esconder una rana de metal verde, que por cierto todavía la conservamos.

¿Destacarías algo de nuestro patrimonio histórico-artístico?

  • La vajilla Ibérica que se encontró en el paraje Cuesta de la Viñas.

¿Conoces Abengibre.net? Cuéntanos lo que más y lo que menos te guste, lo que mejorarías y lo que echas en falta

  • Sí, no puedo decir nada que no me guste, me parece una idea magnífica que de modo particular alguien quiera dar a conocer tan fielmente nuestro pueblo, sus orígenes, costumbres, personas, anécdotas, etc.

Un recuerdo que tengas relacionado conmigo

  • Siempre te recuerdo muy unida a Silvia la de la Rojilla, también te recuerdo muy extrovertida.

¿Algo que te gustaría añadir?

  • Felicitarte por sacar adelante esta Web, todos los que tenemos una web sabemos la dedicación tan grande que supone tanto para recopilar información tan precisa como para mantenerla actualizada y amena.

¿A quién enviarías esta entrevista?

  • Si se pudiera hacer realidad un sueño, a todas y cada una de las personas que han formado parte de mi infancia, creo que no se escaparía nadie del pueblo: la Matilde de Mª Ángela, la Isabel de Pedrín, la María de Angelillo… Mis familiares, amigos.

¿Quién te gustaría que contestara a esta entrevista?

  • Cualquiera sería una agradable sorpresa para mí.

Gracias por tu tiempo, espero verte pronto por el pueblo

  • Gracias por el rato que me has hecho pasar. Lo he pasado muy bien recordando el tiempo pasado. Cuando te paras a repasar lo vivido te hace más consciente de cómo pasa el tiempo, del valor que tienen las personas, las cosas, los detalles… Un beso, Rosa.